Vivo en una autocaravana con mi perra Bellota, trabajo 42,5 horas a la semana y lo mejor son los dos días libres
El mundo en nueve metros cuadrados: La vida nómade de Pablo y Bellota en Suiza
Cada vez son más las personas que deciden desafiar la rutina, soltar las amarras de la vida tradicional y apostar por la libertad de un estilo de vida nómade. Pablo es el vivo ejemplo de esta revolución silenciosa. Hace cuatro años, este español tomó una decisión que transformaría su día a día: mudarse a una autocaravana junto a su inseparable compañera, su perrita Bellota, para recorrer los imponentes paisajes de Suiza.
Su hogar sobre ruedas tiene apenas nueve metros cuadrados, pero es un auténtico santuario de eficiencia. Cuenta con todo lo estrictamente necesario para vivir cómodamente, demostrando que la plenitud no siempre requiere de grandes espacios. Para sostener esta aventura, Pablo trabaja como camarero en un restaurante local, demostrando que es posible equilibrar un empleo formal y exigente de 42,5 horas semanales con la vida en la carretera.
¿El secreto? Una organización milimétrica donde las necesidades de su mascota marcan el ritmo.
“Mucha gente me pregunta cómo me organizo viviendo en una autocaravana con mi perrita y la verdad es que, aunque los turnos partidos pueden ser intensos, con una buena organización se lleva perfectamente”, explica Pablo en uno de sus videos más populares de TikTok.
La rutina: Montañas, bicicletas y el "cafelito" de rigor
El día de Pablo y Bellota comienza en la quietud de la autocaravana. Cada mañana, al abrir la puerta, los recibe el aire fresco y la vista majestuosa de las montañas nevadas durante el invierno suizo; un recordatorio diario de por qué eligieron esta forma de vida.
“Lo primero que hago al levantarme es saludar a mi Bellota y a prepararnos, porque nos espera un paseíto antes de ir a trabajar”, relata.
Antes de ponerse el uniforme, hay una misión innegociable. Salen juntos a recorrer los senderos y disfrutar de la naturaleza; Pablo en bicicleta y Bellota corriendo libre a su lado. Este ejercicio matutino es vital para que ella descargue energía y luego pueda quedarse plácidamente descansando en su cama dentro del vehículo mientras él cumple con sus obligaciones.
“Mi rutina diaria se basa en esto. Mañanas de energía, un buen paseo en bici con Bellota [...] y el ‘cafelito’ de rigor, imprescindible para arrancar el turno en el restaurante”.
Un trabajo a la medida de Bellota
Una vez en el restaurante, comienza la jornada laboral. Sin embargo, durante el servicio, Pablo nunca desconecta del todo. Gracias a un chip localizador en el collar de Bellota, siempre sabe dónde está su compañera.
El trabajo de camarero suele implicar turnos partidos. Lejos de ser un problema, Pablo utiliza esos cortes intermedios para regresar al vehículo, alimentarla, asegurarse de que esté relajada y hacerle compañía un rato antes de volver al salón comedor.
“Abrimos el restaurante y a ponerse a trabajar. Hoy solo he tenido medio turno de comidas, así que nada, finiquitado y vamos a por Bellota”.
48 horas de libertad pura
Si bien la semana laboral exige disciplina, la verdadera magia ocurre cuando llegan sus dos días libres. Es en esas 48 horas donde la rutina desaparece por completo y la casa vuelve a ponerse en movimiento.
“Pero lo mejor viene después del trabajo... Mis dos días libres. Es ahí cuando Bellota y yo arrancamos la autocaravana y nos perdemos por Suiza”.
Dejan atrás los horarios del restaurante y se lanzan a la aventura, manejando por carreteras escénicas y caminos serpenteantes de montaña. Se dedican a explorar pueblos de cuento, bosques y los rincones más recónditos del país europeo, disfrutando del paisaje desde la ventana de su hogar.
Aunque hoy sus coordenadas y sus aventuras están enfocadas en Suiza, Pablo deja claro en sus redes sociales que su destino no está escrito en piedra. En cualquier momento, impulsados por las ganas de descubrir nuevos horizontes, pueden simplemente encender el motor y dejar que la ruta los lleve hacia su próxima gran aventura.
12 de Agosto 2026


