La estrategia del goteo: Acusan al gobierno de ocultar evidencia crucial sobre ovnis
Según una de las figuras más destacadas del movimiento por la transparencia sobre los ovnis, la actual administración está publicando deliberadamente solo archivos «menores», mientras retiene pruebas mucho más significativas.
El Dr. Steven Greer, fundador de The Disclosure Project y del Centro para el Estudio de la Inteligencia Extraterrestre, declaró recientemente que los funcionarios poseen material de gran relevancia, pero se les ha aconsejado revelarlo lentamente como parte de un «proceso de aculturación».
«Según tengo entendido, les han aconsejado que procedan con cautela y que solo publiquen material relativamente intrascendente. No estoy de acuerdo con esa estrategia», sentenció Greer.
Con más de tres décadas de experiencia animando a informantes del ámbito militar, de inteligencia y corporativo a compartir datos sobre Fenómenos Aéreos No Identificados (FANI), Greer sostiene que las recientes publicaciones son apenas la punta del iceberg. A su juicio, esta estrategia está resultando contraproducente, erosionando la confianza pública ante la expectativa de revelaciones mucho más profundas.

Las desclasificaciones recientes: ¿Una cortina de humo?
Desde el 8 de mayo, la administración ha publicado cuatro tandas de archivos sobre ovnis, meses después de que se ordenara al secretario de Defensa, Pete Hegseth, desclasificar los registros gubernamentales vinculados a supuesta actividad extraterrestre.
Entre el material desclasificado destacan:
- Imágenes de la NASA: Fotografías y transcripciones de las misiones Apolo 12 y Apolo 17, incluyendo una imagen tomada desde la superficie lunar donde se aprecian tres puntos inexplicables flotando sobre el oscuro cielo de la luna.
- Testimonios federales: Un documento que resume las declaraciones de siete agentes federales de distintos equipos, quienes informaron de forma independiente haber presenciado múltiples FANI en el oeste de Estados Unidos durante 2023.
- Informes de inteligencia: Documentos inéditos del FBI y la CIA que detallan testimonios de diversos testigos.
A pesar de estos avances, Greer argumenta que el material representa solo una minúscula fracción de lo que realmente existe en los programas clasificados.
«El archivo que tenemos nosotros, con 36 años de evidencia acumulada, testimonios de denunciantes, vídeos, fotografías y documentos gubernamentales de todo el mundo, es infinitamente más importante que lo que han publicado en estas últimas cuatro tandas», afirmó. Además, sospecha que la administración pretende extender esta lenta divulgación hasta el final de su mandato: «Creo que llegarán más documentos, pero están intentando ir poco a poco».
Tecnología humana vs. Origen extraterrestre
Una de las críticas más agudas de Greer apunta a la mala interpretación de los objetos avistados. Argumenta que no todas las naves documentadas son de origen extraterrestre; muchas son aeronaves avanzadas desarrolladas en secreto por la industria de defensa estadounidense utilizando tecnologías ocultas durante décadas.
«Desde finales de la década de 1950, hemos dominado lo que se denomina sistemas electrogravitatorios, que la cultura popular llamaría antigravedad. En realidad, la mayoría de los ovnis avistados provienen de Lockheed Skunk Works, Northrop Grumman, Raytheon y algunos otros contratistas principales», explicó Greer.
Aunque reconoce la existencia de casos genuinamente inexplicables y de «seres que no son humanos», advierte que existe un fenómeno completamente distinto de origen humano. Peor aún, denuncia que algunos de estos programas se han utilizado en operaciones al margen de la ley. «Puedo confirmar que altos mandos policiales de Estados Unidos tienen investigaciones penales abiertas al respecto», reveló.


Secretismo y falta de supervisión
Greer, médico de urgencias jubilado, advierte que el movimiento por la transparencia atraviesa un momento crítico, enfrentándose a la resistencia de intereses muy poderosos. Sus preocupaciones se han intensificado tras la creación de un nuevo grupo asesor en la Casa Blanca y el nombramiento de figuras como Lue Elizondo, exinvestigador de ovnis del Pentágono, en el Consejo de Seguridad Nacional.
«Es una situación de máxima alerta», advirtió. «Lo peor que he visto en 36 años intentando resolver este problema ha ocurrido en los últimos 30 días. Hay personajes muy cuestionables en ese consejo asesor vinculados a intentos de secretismo del pasado».
Greer también desmintió la creencia popular de que los altos mandos tienen acceso total a esta información:
«El público comete el error de pensar: 'Bueno, usted es el Presidente o el Secretario de Defensa y tiene pleno conocimiento de esto'. Así no es como ha funcionado. En general, la supervisión no se ha llevado a cabo adecuadamente durante décadas, y estos altos funcionarios prácticamente tuvieron que empezar desde cero».
Un mensaje de esperanza y un llamado a la acción
A pesar de sus duras críticas, Greer es optimista. Su organización ha lanzado un llamamiento mundial para animar a los trabajadores de programas aeroespaciales secretos a convertirse en denunciantes y revelar al Congreso las pruebas ocultas. Sus conversaciones con legisladores de los comités de supervisión sugieren que en el gobierno también existe frustración por la lentitud del proceso.
Para Greer, la divulgación total es inevitable y transformadora.
«Creo que es un mensaje de gran esperanza. Si se maneja adecuadamente, daría comienzo a un capítulo completamente nuevo en la civilización humana. Quedará muy claro para el público que nosotros, los humanos, hemos desarrollado sistemas de energía y propulsión muy avanzados que reemplazarían por completo nuestra dependencia del petróleo o el gas», concluyó.
19 de Julio 2026